07 diciembre 2009

Mujer

Te quiero como eres con una febril pasión que sucumbe ante el hechizo de tus ojos, recorro tu piel y vuelvo a nacer sin pretexto con cada uno de tus besos, semblanza de tu alma, que se plasma en la metáfora palpitante de tu voz, jergas poéticas, nostalgia, alcohol, amor ausente, maldición.

Mujer de plata universo del deseo instintivo, siempre vuelvo con la frente marchita a mimetizarme con el niño que nunca se fue.

Te quiero como eres sin calendario, sin cicatrices, sin rencores...

1 comentario:

Mary Carmen González dijo...

Tuve un sueño, en donde estábamos juntos.
Donde solo existíamos tú y yo, donde me era difícil respirar. Donde nuestra historia no iba a terminar.

Tu mirada penetrante, como el sol en mi piel y transparente como solo el agua podía ser.

Quería explicarte todo lo que sentía por ti, pero el solo hecho de tenerte allí, te sentí tan mío, tan parte de mi.

Que las palabras sobrarían, para explicar mi sentir. Tus manos acariciaban mi pelo, tu boca besaba mi cuello. Pero solo al besar tus labios, el tiempo se detuvo allí.

Fue tan real todo lo que sentí, que ahora solo espero volver a dormir; para que te hagas presente, para que vuelvas a mí.