La pareja real tendrá muchas paginas en las revistas de socialité y en unos años se divorciaran generando la misma expectacion que al momento de su boda, al beato Juan Pablo le seguiran orando y después de un tiempo será elevado a santo y la canción "amigo" será parte de su novena, bajo esta perspectiva solo me queda esperar, quien quite y podamos recuperar el tiempo perdido en una vieja cafeteria del centro historico o en la cama de mi habitación.
29 abril 2011
Al final
Al final la pareja real se casó, al final beatificaran al ex papa, al final me doy cuenta de lo tarde que llegue o que llegaste.
28 abril 2011
Roto...
El día cuatro de abril hablé por teléfono con mis padres, me comentaron que a papá le harían unos estudios, porque algo no andaba bien, ya que la glucosa y la presión estaban dentro de los parámetros normales (tan normales como pueden ser en un diabético con mas de quince años de serlo), pero el malestar persistía, al llegar los resultados me dicen que todo esta bien (en aparente teoría), más nunca supe el diagnostico de la doctora.
El martes dieciocho de abril llego al pueblo y me encuentro con la noticia que papá padece síndrome metabólico, el día diecinueve acompaño a mamá con la doctora que los consulta y ahí es cuando me entero de la realidad del estado de salud de ambos, al grado que papá podría sufrir un infarto en cualquier momento, y mamá esta a un tris de quedar postrada en una silla de ruedas, en ese instante recordé una frase de una canción de Jorge Reyes que dice "estoy tan acostumbrado a estar vivo que ni cuenta me dí cuando me volví zopilote", y es que estamos tan habituados a respirar que olvidamos que somos mortales, que tenemos una fecha de caducidad que obviamente desconocemos, pero que esta presente, llegamos a creer que estar vivos esta garantizado para siempre y tan es así que siempre tenemos planes para mañana y pasamos la vida posponiendo proyectos sin importar que en en el largo (o corto, según sea el caso) plazo estaremos muertos.
A partir de ese momento siento que algo cambió, no me siento mas maduro, ni mas sabio, ni tampoco cambio mi viejo hábito de planear el mañana, la mejor descripción de mi estado de animo es un fragmento de la canción dogs de Pink Floyd "Gotta stay awake, gotta try and shake off this creeping malaise. If I don't stand my own ground, how can I find my way out of this maze?" (Tengo que estar despierto, tengo que intentar sacudirme este reptante malestar. Si no me mantengo firme en mi terreno, ¿cómo puedo encontrar mi salida de este laberinto?).
Algo no termina de asentarse y me siento quebrado (como un plato), se que es egoísta, estúpido e infantil el sentirme así cuando los enfermos son mis papás. Pero no puedo dejar de sentirme roto, no siento rabia ni enojo con la vida, vaya ni siquiera con Dios o con el universo que confabula contra los buenos humanos, si lo hiciera, pienso que todo acabaría más rápido, que a ciencia cierta y aunque suene irónico es lo único seguro que tenemos cuando llegamos a formar parte de la vida, la muerte.
08 abril 2011
04 abril 2011
Mujer

Te quiero como eres con una febril pasión que sucumbe ante el hechizo de tus ojos, recorro tu piel y vuelvo a nacer sin pretexto con cada uno de tus besos, semblanza de tu alma que se plasma en la metáfora palpitante de tu voz, jergas poéticas, nostalgia, alcohol, amor ausente, maldición.
Mujer de plata universo del deseo instintivo, siempre vuelvo con la frente marchita a mimetizarme con el niño que nunca se fue.
Te quiero como eres sin calendario, sin cicatrices, sin rencores...
Foto: Jules
03 abril 2011
Que lejos...
Que lejos van quedando mis recuerdos, que lejos me siento de mi tierra, esa que me vio enamorarme por vez primera, que lejos ha quedado el sentido de pertenencia, no sé si algún día pueda volver a cruzar esas viejas calles de piedra de camino a casa.
Que ganas de llegar a casa y comer con mis padres, como cuando niño, que ganas de volver a vivir ese 1984, de volver a dormir acompañado por la luz de esa pequeña lampara, de robarme el auto de papá para ir a comprar cualquier pendejada a la tienda y ver a Isela, siempre tratando de llamar su atención, a pesar de los años aun recuerdo el brillo de sus ojos, o del viejo gruñón que vivía a tres puertas de mi casa, como me platicaba cosas de cuando era joven, hoy entiendo esa nostalgia de don José,
Que lejos van quedando los amigos, que ganas de sentir esa tranquilidad que da el verse reflejado en una cara conocida.
Que lejos tierra mía, que lejos...
23 marzo 2011
Del agua que no se ha de beber y terminamos bebiendo a chorros
Ya con esta seria mi tercer incorporacion a la red social twitter,y es que al final me gano la cosquilla, mi niveldesarcasmoy humor negro va en aumento y no logro sacarlo totalmente, esos instntes mágicos que se ven porlacalleque merecen mención, en fin,comodiria mi abuelo (que en paz descanse), "cae mas rápido un hablador que un cojo"...
Mi cuenta en twitter es @el_gazoo
Mi cuenta en twitter es @el_gazoo
16 marzo 2011
De la partida
Te miro y diría que nuestros rostros se abren completamente para darse el uno al otro, para devorarse, cada uno quiere ser el otro, por un momento tus ojos entran en los míos y tu frente, tus sienes y tus mejillas son las mías y la boca me sabe a tu boca, oh mi pequeño corazón, ¿podrías decirme por última vez que me amas y así poder partir en paz?...
11 marzo 2011
La timidez
Acariciar con la mirada, estar, observar, amplificar los detalles, los colores, el sonido de su risa y el perfume de su piel, ordenarlo en tu subconsciente de manera inconsciente y guardarlo.
Sin pensarlo te levantas de tu escritorio y vas hacia ella, te colocas detrás de su silla, no te presta atención, pero te sabe ahí y te deja estar.
Los sentidos se agudizan, ves la piel desnuda de su cuello, sientes la imperiosa necesidad de tocarlo, de recorrerlo con tus dedos, de acercar la nariz, percibir nítidamente su olor y dar un beso delicado, terminando en un suave mordisco.
Sabes que no es lugar ni momento oportuno. No es lugar, no es momento. Aún no, te repites una y otra vez mientras regresas a tu escritorio, tu razón triunfa de nuevo sobre tu deseo. Tu cobardía disfrazada de timidez vuelve a ganar la batalla, y pospones la invitación a salir para un mejor momento.
Y mientras te acomodas en tu silla ella voltea y te sonríe como preguntando ¿que hizo que te arrepintieras?, ¿acaso no notaste como temblaba?, no supiste la tremenda humedad que provocaste con tu sola presencia en su ropa interior.
Te limitas a devolver la sonrisa y piensas que es hora de seguir con tu trabajo, por hoy ya has alimentado tu deseo.
08 marzo 2011
Extrañando
Es difícil explicar como llega a hacer falta una persona, se extraña desde su olor, hasta sus malos ratos y sus manías, diablos nunca pensé extrañar así...
07 marzo 2011
8 de Marzo
Y trescientos sesenta y cinco días después llega de nueva cuenta el día internacional de la mujer, de nueva cuenta vendrán los discursos llenos de demagogia, promesas (que obviamente no se cumplirán) y buenas intenciones (dicen que el infierno esta lleno de buenas intenciones). Sera la ocasión para la foto oficial, afortunadamente ya pasó la etapa oficial de "las lavadoras de dos patas" __________________________ espacio dedicado para mentarle su lavadora de dos patas y progenitora al tal Bueycente, digo, Vicente.
El episodio 12 del momento esta dedicado a esta fecha.
De antemano un abrazo a todas las mujeres, felicidades (aunque suene trilladisimo).
Escuchalo Aquí
25 febrero 2011
Siempre a la espera de algo
Tengo libros en todos lados, algunos leídos y otros no.
Ahí están a la espera de ser leídos o de ser guardados, siempre a la espera de algo, al igual que yo.
Ahí están a la espera de ser leídos o de ser guardados, siempre a la espera de algo, al igual que yo.
Por lo regular me sobran sueños y me faltan palabras...
11 enero 2011
Del engorroso trámite del cambio de año
Pues bien el 2010 llegó a su fin y llega a buen termino otra etapa de este largo camino al que suelo llamar "mi vida".
A grandes razgos terminó mucho mejor que el año pasado, y es que en muchos aspectos, incluso, al final, haciendo (cosa que me revienta la madre) un balance, creo que salí ganando, no pretendo ahondar en detalles, solo diré que viniendo de mí hacia mí, significa mucho.
No soltaré la tan trillada frase (y que también me revienta) "A ver que depara este año", como si de un día para otro la vida cambiara de temporada, como serie de tv gringa, no, mis problemas y planes seguirán en el mismo estado que en el 2010; el año nuevo es solo un trámite, una tradición que data de hace un chingo de tiempo y que nos sirve principalmente para colgar en la pared de la cocina el calendario de la carnicería "La Chuchis".
En fin les deseo (en la medida de lo posible) un año lleno de aquello que los hace sonreír.
08 enero 2011
La historia de Samuel
Samuel era un hombre común, estaba dentro del parámetro de lo que consideramos normal. Sufría las contradicciones de un soltero cuarentón que era independiente y vivía solo desde los dieciocho años, se desilusionaba del estado de su país, en particular de su ciudad, pero todavía tenía esperanzas que mejoraría, buscaba la felicidad, sin mucho empeño, pero se cansaba de no encontrarla y se desilusionaba de nuevo.
En ocasiones conocía a una chica que lo motivaba, pero como siempre, era cuestión de tiempo para que terminara, ya había asumido que no sabía mantener relaciones duraderas.
Su familia eran sus padres, de quienes sabía que no sobrevivirían a él, por lo que trataba de ser buen hijo, regresando algo de lo que había recibido siempre, amor incondicional.
Tenía un buen trabajo, era totalmente independiente y siempre pudo mantenerse bastante bien, había logrado sobrevivir a los años, a los cambios políticos y sociales y estaba seguro que era en parte por suerte, pero también por instinto, se acordaba que hacía quince o veinte años apenas, se era mas feliz, la gente trabajaba y mantenía a su familia y no temía que eso nunca dejara de pasar, todo era mas tránquilo, menos acelerado digamos que era más normal. Recordaba que podía salir a pasear en transporte público sin temor de ser asaltado, secuestrado o recibir una bala perdida.
Le gustaba tener un buen auto y vivir bien pero sabía que todo era ficticio, estaba como todos, influenciado por el sistema, se daba cuenta que todo estaba dictado por los gobiernos que compraban medios y que desviaban la atención de la gente en cosas prefabricadas, para no mostrar lo importante, se reía de los noticieros que eran funcionales al poder de turno, una semana hablaban del capo fulano, otra del ex-senador secuestrado y liberado, otra de un robo, otra de la selección de fútbol, del famoso involucrado en acoso y violación de menores y así cada semana una noticia diferente, pero siempre ocultando lo importante, a veces se asqueaba de si mismo por ser parte del viejo sistema, con nuevos colores pero al fin y al cabo lo mismo, se veía a si mismo dirigiendo un movimiento social capaz de cambiar las cosas, pero ya se sentía sin fuerza para luchar contra el, además tendría que renunciar a su cómoda vida, así que solo se limitaba a mentar la madre a cuanto político salía en la noticia de la semana, pero sabía que todo era un engaño.
Tal vez por eso se había quedado solo, no creía mucho en nada. Era parte de un sistema influenciable por un producto de moda, por un celular, por una marca de ropa, por un restaurante caro, por algún auto nuevo o algún viaje al lugar de moda.
Salía todos los días al trabajo, ganaba y perdía, como todos, ese era su destino. Se cansaba y se decepcionaba pero volvía a sentir tentación por algo o alguien e irremediablemente volvía a empezar.
Tal vez pensaba demasiado y aunque se esforzara, no podía evitar ser diferente a los demás. Sabía demasiado de ese asunto de vivir y eso estaba en su contra.
La historia de Samuel es casi como la mía, solo con la diferencia que a pesar de que yo estoy rodeado de gente siempre me siento solo...
28 diciembre 2010
La vieja alameda
Caminaba por esa angosta calle de la parte vieja de la ciudad sin hacer ruido, la luz de la luna intentaba iluminar, pero era en vano, la densa obscuridad era impenetrable. A la izquierda los altos árboles de la alameda acumulaban sus sombras que reinaban incluso durante el día, la gente de esa zona de la ciudad jamás pasaba por ahí de noche pues eran muchos los rumores y leyendas que se contaban acerca de esa vieja y abandonada arboleda, se decía que era un lugar maldito porque los conquistadores habían sacrificado cientos de personas incluidos niños y mujeres, también corría el rumor que durante la revolución y la guerra de los cristeros era tal la cantidad de cadáveres que para evitar una peste cavaban grandes fosas y enterraban a los muertos, así que las historias de almas en pena eran las mas socorridas.
Continuaba su recorrido a casa, cuando escuchó unos pasos que provenían de la alameda, avanzaban lentamente, al instante se sumaron otros pasos que se detenían y se parapetaban en los grandes árboles, sin querer sugestionarse apretó su marcha, se maldecía por haber tomado ese camino, aunque rodeaba menos para llegar a su casa, por el otro camino le tomaría por lo menos media hora más, esos eran sus pensamientos cuando un hombre de avanzada edad le salió al paso, era un viejo con un sombrero de alas caídas, y con un impermeable negro, la luna ilumino la escena durante unos minutos y saludo con voz amigable:
- ¡Buenas noches señor!
El anciano volteo vio al joven y correspondió el saludo con un movimiento de cabeza, a continuación agrego
- ¿Puedo caminar con usted?, este camino es largo y no nos caería mal un poco de compañía
El anciano se limito a asentir con la cabeza.
Al emparejarlo, el joven recorrió con la vista las penumbras de la vieja alameda, que se había quedado en silencio con la llegada del viejo.
- ¿Usted es de la zona?- Pregunto el joven.
- No, vivo lejos de aquí- Dijo el anciano, y sacudió la cabeza.
El joven no paraba de mirar a todos lados, mientras el anciano se limitaba a observarlo, el joven volvió a preguntar:
- ¿A usted no le da miedo recorrer esta calle de noche?
- ¿Miedo? Yo ya estoy muy viejo para sentirlo- Respondió el anciano, y agrego
- ¿Miedo? Yo ya estoy muy viejo para sentirlo- Respondió el anciano, y agrego
- ¿Y tú, tienes miedo de este lugar?
- No, nunca sentí miedo, hasta hoy, pero, ¿Qué hace usted a estas horas en la calle?
- No, nunca sentí miedo, hasta hoy, pero, ¿Qué hace usted a estas horas en la calle?
- Es mi trabajo, este lugar está maldito, todos los que murieron aquí quedaron prisioneros y sus almas no pueden descansar, en la noche vagan recorriendo todo el lugar, penando para siempre, mi labor consiste en no dejar escapar a nadie, no sabes como son las almas en pena, siempre tratando de escapar, es tedioso tratar con muertos.
El joven al escuchar esta declaración volteo hacia el anciano, pero solo vio una sombra negra, por un instante un brillo lo cegó, cuando pudo volver a ver se vio así mismo siendo ejecutado por los conquistadores atado en un árbol.
24 diciembre 2010
Del recordar
"The crack inside your fucking heart is me"
(The speed of pain - Marilyn Manson)
Llegó el día que al volver la vista atrás, recuerdo (como si despertara de un sueño de alcohol), todas las palabras que utilicé para decirte lo que en su momento sentía por ti.
Y tal vez, no influya el hecho de que ya no siento nada por ti.
22 diciembre 2010
Un sorbo en blanco y negro
–Esas fotos en blanco y negro, las personales en particular, me entristecen. Reacción relativamente normal. Lo desconcertante es que sean las más recientes las que agudicen ese sentimiento de añoranza, hasta el punto de quitarme el habla durante días. No puedo evitar verme 40 años mayor, echando de menos el presente.
Renato Llerena acercó la taza a sus labios, pero no llegó a sorber el café, únicamente inhaló su aroma. Era un placer infantil que se le hizo costumbre. No recordaba haberlo bebido nunca. Renato prosiguió…
–40 años mayor, lejos de este presente, de estos días próximos que aún no he vivido y que habrán pasado de mí sin darme apenas cuenta. ¡Por qué cuantos más años tengo todo se hace cada vez más fugaz! Mi niñez duró algo cercano a una eternidad; la adolescencia, menos de lo que hubiese querido. El resto se parece a un recuerdo ajeno, a las anécdotas de un amigo.
Miró a sus tres colegas, con quienes se reunía todos los jueves en el café Cordano. Desde un principio, acordaron que en cada sesión sólo uno tomaría la palabra. Tenían otros grupos para conversar. Renato prosiguió…
–Estoy casi seguro de que tiene que ver con la concentración. A mis 37 años he remplazado la edad por la relatividad del tiempo y es indiscutible que fui niño hace uno o dos días. Y es porque ahora no me concentro en el presente. Mis acciones las realizo pensando en el pasado y en el futuro, en el por qué y para qué, y lo que hago no dura, no se ensancha en el instante.
Su mirada contempló la nada y el brillo húmedo de sus ojos agregó unas cuantas palabras. Los tres colegas no perdieron detalle, escucharon todo. El camarero los interrumpió con una nueva ronda de cafés. Renato prosiguió…
–¿Estoy casi seguro? Es más probable que desee creerlo. Uno recuerda los sucesos de la infancia, pero no la forma de concebirla, de entender la razón de cómo eternizarla. Uno ahora sólo alcanza a especular, pero no hay certezas, porque un niño no analiza su circunstancia, simplemente se dedica a explorar cada segundo, sin ningún interés de cronometrarlo.
Sus tres colegas, aprovechando la pausa, se acercaron el café a los labios, pero no lo sorbieron, únicamente inhalaron su aroma. Era una costumbre aprendida de quien ese día tomaba la palabra. Renato prosiguió…
–Y más allá de cualquier demostración, a favor o en contra, es evidente que.
Renato, que iba a continuar la frase, abrió la boca, mas no salió palabra. Sus colegas se quedaron con un sutil sinsabor. El aroma del ambiente lo disipó. De vez en cuando, solían echar de menos el beber café. Renato prosiguió…
–¿En cuánto influirá que los adultos tengamos consciencia de nuestra existencia efímera? Si uno no pensara en ello, sentiría que es eterno y no tendría sentido fragmentar el tiempo. Toda acción duraría igual que otra. ¿Y la curiosidad? ¿El deseo? ¿El miedo? Al fin y al cabo son información que acelera o ralentiza cada momento. ¿La ignorancia te acerca a la eternidad del instante y el conocimiento a la intangibilidad del porvenir?
Perdido entre sus conjeturas y dudas –agobiado–, intentó dejar su mente fuera del alcance de la razón. Lo consiguió. Aunque él no lo entendió así. Sin pensar en lo que hacía, dio un sorbo al café. Ese instante duró toda su niñez.
Cuento de Rafael R. Valcárel
08 diciembre 2010
04 diciembre 2010
Planes para el sábado
Después de un buen partido de basket en el cual resulte perdedor ante la destreza mostrada en la cancha por Paulina, y viendo el resultado del examen médico realizado por la doctora me retiro a leer este libro, que tengo el compromiso de entregarlo en exactamente 8 días.
Así que los alcoholes de esta noche se sustituyen por bactrim.
03 diciembre 2010
Ella
Acaricio lentamente su espalda de arriba a abajo, le doy un beso en el cuello; emite un suave gemido. Su piel suave, sus curvas endiabladas, su voz dulce me envuelven junto al deseo que siento por ella. Y eso es algo extraño, porque son pocas las veces que deseo a las mujeres con las que me acuesto, ya que forma parte de mi trabajo, aunque el hecho de que ella sea joven y extraordinariamente hermosa ayuda a incrementar mi deseo.
Beso su espalda dirigiendome hacia el sur de su columna, cuando llego a mi objetivo beso y muerdo suavemente, los gemidos poco a poco se convierten en música.
Una hora después ella se derrumba sobre la cama, yo me tiendo a su lado, pero ni siquiera la abrazo, no me atrevo, no tengo ese derecho, aunque es lo que más quiero en este momento. Cierra los ojos y dormita durante unos minutos, tiempo en el cual la contemplo. Admiro su rostro; es tan bella, muy distinta de la mayoría de las mujeres que han pasado por esta cama. Su piel suave, su expresión dulce, todo me atrae, si no fuera lo que soy y que ella es parte de mi trabajo, probablemente podría enamorarme.
De repente, abre los ojos y los fija en mios, sonrie y pregunta:
- ¿Qué hora es?
Miro el reloj que hay sobre el buró y respondo:
- Son las siete.
- ¡Carajo!, tengo que irme ya, a las ocho he quedado con mi novio.
- Si quieres puedes darte una ducha – le propongo – así ahorrarás tiempo.
- No, gracias – responde amablemente y un tanto esquiva.
Se levanta, se viste, se recoge el pelo en una simple coleta, luego abre el bolso, saca su monedero y me tiende el dinero:
- Lo que me dijiste, ¿es correcto?
Lo cuento y mirándola a los ojos respondo:
- Sí, perfecto. Nos vemos entonces.
- Bueno, no sé, quizás – me responde tímidamente.
- Pues al menos dime como te llamas.
- Laura.
Laura, su nombre me queda grabado en la memoria.
Las semanas pasan, pero ella no vuelve a llamar, cada día despierto con la esperanza que lo haga, pero al terminar el día mi esperanza se pierde en los brazos de otra mujer madura que me paga por mis servicios.
Hasta hoy, nos hemos encontrado por casualidad, en la inauguración de una boutique nueva, yo vengo con una de mis clientas, ella con su novio. Nuestra miradas se han cruzado en medio del gentío, pero ninguno ha dicho nada. Y ha sido cuando iba al baño que he oído su voz llamándome. Al girarme hacía ella la he visto hermosa como un ángel en medio de mi absurda vida.
- Hola, ¿como estas? - Me ha preguntado como si fuéramos viejos amigos.
- Bien ¿y tú?
- Bien.
- Pensé que volverías a llamarme - le he dicho.
- Sí, quería hacerlo, pero... cada vez que intentaba descolgar el teléfono para llamarte me acordaba de mi novio y me daba la sensación de que le estaba traicionando.
Me he quedado mudo, sin saber que decir, es la primera vez que una de mis clientas me dice eso. Sus ojos se cruzan entonces con los míos; son tan hermosos y transparentes, se acerca a mí, cada vez más, mi corazón se acelera, siento sus manos alrededor de mi cuello, su cuerpo pegándose al mío y su labios acercándose a los míos, hasta que se rozan, se tocan, se saborean, su lengua entra en mi boca, la mía busca la suya, suspiro, correspondo su beso y la abrazo. Cuando nos separamos me dice:
- Házmelo otra vez.
Sus palabras me sorprenden, estoy desorientado, pero a pesar de eso, la tomo de la mano y nos metemos en el baño de mujeres, ya que me parece más seguro.
- ¿Estás segura? - Le preguntó antes de besarla de nuevo.
- Sí - responde ella con seguridad empezando a bajar el cierre de mi pantalón.
Antes de que me de cuenta, su mano ya esta dentro, no puedo perder tiempo, así que subo su falda, acaricio sus nalgas, introduzco las manos dentro de su ropa. Ella suspira, su mano ya se ha introducido dentro de mi boxer. Le quito la tanga, afuera se oye gente que entra y sale, algunas mujeres parecen escandalizarse, nosotros no prestamos atención y seguimos en lo nuestro, de repente grita, gime, su cuerpo se contrae, se convulsiona y finalmente explota en un ruidoso orgasmo. Sigo empujando, loco de placer y deseo, embebido en el suyo y finalmente yo también exploto en un sonoro orgasmo que me obliga a gemir y jadear cerca de su oído.
El ruido de su celular nos saca del ensueño en que estamos. Nos separamos y aún medio desnuda, ella coge el teléfono. Mira la pantallita y dice:
- Es mi novio, seguro me está buscando – contesta y mientras ella habla con su novio diciéndole que ha salido a tomar el aire, yo me visto y arreglo. Cuando cuelga es ella la que se arregla y viste. Cuando hace ademán de abrir la puerta la detengo y le pregunto:
- ¿Volveremos a vernos? – Necesito que me diga que sí, necesito saberlo.
- Sí, te llamaré, no te preocupes.
Sale del baño, durante un rato espero a que no se oiga ruido, mientras pienso en ella, tratando de retener en mi memoria su olor, su voz, sus gemidos, cualquier cosa. Finalmente salgo. En el salón la veo con su novio y la espina de los celos se clava en mí. Decido salir a la calle, necesito respirar aire, fumar un poco y despejarme. Cuando enciendo el cigarro, oigo una voz masculina a mis espaldas que me dice:
- Muy bien, lo has hecho muy bien – Es el novio – Aquí tienes lo acordado. Y muchas gracias – me entrega un sobre, por supuesto, dentro hay dinero, lo que faltaba de mi cuota respecto a lo que Laura me pagó la tarde en que estuvimos juntos.
- De nada, ha sido un placer - le digo pensando para mi mismo que ni se imagina hasta que punto lo ha sido.
- ¿Supongo que hoy también lo han hecho? – me pregunta.
- No puedo mentirte, pero… -
- No te preocupes, eso es bueno. Así será más fácil deshacerme de ella. Sólo necesitaba una excusa para dejarla, y creo que ella se está enamorando de ti y eso será bueno, muy bueno para mis planes.
Le miro desafiante, no me gusta lo que está insinuando por eso se lo digo:
- Eres despreciable, quizás es mejor que te deje.
- Bueno, tú no eres menos despreciable que yo, al fin y al cabo te la tiraste por dinero, el dinero que yo te pague.
Me quedo mudo, a fin de cuentas tiene razón. Él vuelve a la recepción y yo decido volver a casa. Hoy no quiero trabajar, hoy sólo quiero olvidar el trabajo de mierda que tengo.
Del adiós
Junto tus manos y las acerco a mis labios. Te sueltas, te alejas y la mirada de hielo de tus ojos me observa como si fuera ya un fantasma, un puro dolor de tu memoria.
No podemos desnudarnos nuevamente y meternos a la cama, ya no hay tiempo. Por eso tampoco me atrevo a acercarme. Además, estamos exhaustos. Si volviésemos a la cama sólo nos miraríamos hasta quedarnos dormidos. Sabíamos que era para nunca más, y pareció que buscábamos morirnos. Ya no hay tiempo. Diré qué, a lo último, apenas hallé un tiempo para arrojarme sobre tus manos.
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